martes, 15 de diciembre de 2009

Benedetti y la distancia sin distancia

Y bueno, o malo Benedetti se fue en mayo pasado. Buscando entre los papeles que tengo en los bolsillos de todas mis camisas y pantalones, me econtré una servilleta vieja, viejísima, con dos poemas suyos. Quizás de los que se leen y se piensa en otra persona, no en uno mismo. En todo caso, como él dice, estamos jodidos, o somo unos canallas jodidos.

Lovers go home!

Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas 
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.
 

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte. 
O sea, resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero que lo segundo
y también viceversa.
 

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